Como habrás podido comprobar en tu experiencia profesional, para salir adelante hay que esforzarse de verdad. Hay cosas vitales para tu negocio que el cliente nunca te dirá, por eso te vamos a intentar abrir los ojos para que no se te olviden a ti.

Pero no todo es esfuerzo y sacrificio. Muchas veces el impulso que nuestro negocio necesita es sencillo, y está al alcance de nuestra mano. Mis clientes actuales pueden tener la llave del éxito. Solo tenemos que plantearles las preguntas adecuadas para llevarles a ello.

Estas son las 3 preguntas clave que siempre debes formular a tus clientes:

1. ¿Qué es lo que te hace confiar en mí?

Si los clientes siguen  contigo es por algo: por la calidad de tu servicio, por la confianza, por el precio, por la seguridad que les aportas, porque eres capaz de resolver sus problemas, etc.

Pero tus clientes nunca te dirán por qué te elijan a menos que les preguntes directamente. Hazlo y descubrirás cuáles son tus puntos fuertes. Una vez que los hayas averiguado, puedes hacer lo siguiente:

– Profundizar en esos puntos fuertes, que son los que satisfacen a tus clientes.

– Descubrir patrones de comportamiento: qué es lo que más valora un determinado perfil de cliente (por edad, sector, presupuesto disponible, etc.)  Esto te permitirá abordar a los nuevos clientes con mejores herramientas.

En resumen, esta información puede ser realmente útil. Te ayudará a conocer mejor tu negocio, a reforzar la relación con tus clientes, y a potenciar tus puntos de crecimiento.

2. ¿Qué es lo que echas en falta en mi negocio?

Normalmente, tus clientes adquieren tus productos y servicios dentro de un proceso más amplio. Es decir, antes y después de contar contigo, se dirigen a otros proveedores para obtener otros productos  y servicios complementarios.

Muchas veces, la clave está en descubrir qué otros productos y servicios estarían dispuestos contratarte:

– Si son sencillos para ti, es decir, si están dentro de tu ámbito de competencias, puedes proporcionárselos tú mismo.

– Si están fuera de tu alcance, puedes contactar con otros proveedores de confianza para ofrecer a tus clientes un servicio completo.

En cualquiera de los dos casos, habrás aumentado tus posibilidades de negocio sin necesidad de captar nuevos clientes.

3. ¿Conoces a alguien que pueda estar interesado en mis productos y servicios?

Si tu cliente confía en ti y está contento con tus servicios, no debería suponerle ningún esfuerzo recomendarte, o ponerte en contacto con otros clientes pertenecientes a su red de relaciones.

Pero esta recomendación no va a surgir de forma espontánea. Tendrás que dar el primer paso. Debes tener en cuenta que para tu cliente no se trata de un prioridad, ya que no afecta directamente a su negocio. Así que, con todas las cosas que tiene en la cabeza, solo te recomendará si tú se lo pides.

Para ponérselo más fácil, puedes ofrecerle algún tipo de ventaja, plus, descuento o bonificación por ponerte en contacto con otros clientes.

Es muy posible que merezca la pena. Ya sabes que encontrar nuevas oportunidades es un trabajo complicado, y de esta forma puedes aumentar tu base de clientes sin levantarte de la silla.