El diseño web ha cambiado mucho desde que empecé en este mundillo. ¿Dónde quedaron esas páginas estáticas? Y es que todo evoluciona en este mundo y el mundo web es el pilar del desarrollo. Las nuevas tecnologías y los nuevos lenguajes de programación hacen que si no te renuevas, te quedas en el olvido en este mundo. Os contamos como pinta el presente y el futuro (inmediato) del diseño web con el que nos ganamos loa vida.

– ¿Hacia dónde se dirige el diseño web?

– ¿Cuáles serán las principales tendencias y claves de éxito en 2010?

La gente de Information Architects ha hecho un pronóstico interesante, que os ofrecemos traducido (libremente) y resumido:

Simplicidad

Todavía hoy muchos sitios web son demasiado difíciles de utilizar. Están repletos de información irrelevante y su funcionalidad es demasiado confusa. En estos sitios, hay 3 elementos esenciales que se echan en falta:

a) Un modelo de negocio

Pocos sitios web tienen un modelo de negocio claro. Muchos intentan hacer dinero a través de una publicidad aleatoria e insistente, pensando que la “cantidad” se transformará automáticamente en mayores ventas.

Pero lo cierto es que los sitios web de éxito, como Google, Flickr, o World of Warcraft, hacen justamente lo contrario, demostrando que la clave está en:

– hacer algo realmente bien

– simplificar

– no apoyarse en publicidad aleatoria

Para hacer dinero hay que tener un modelo de negocio claro, y una estructura de navegación lógica y ordenada. No se trata de apilar contenidos y herramientas, sino de hacer un uso inteligente de los recursos. Menos información aleatoria y más información relevante.

b) Lógica y detalles

Conseguir que las cosas resulten sencillas es uno de los retos más complicados. Hay que pensar mucho y trabajar duro. En otras palabras: para diseñar y construir algo “simple” hay que dedicar mucho tiempo y atención a los detalles.

Piensa en Google. Parece algo muy simple. Como usuario, no te preocupas por los detalles técnicos de las búsquedas. No te importa lo que hay detrás. La “máquina” se encarga de hacer todo por ti, te muestra los resultados de tal manera que ni siquiera te fijas en el diseño.

Este funcionamiento es el fruto de un trabajo y de una delicada atención a los detalles.

c) Autoconciencia

La mayor parte de los profesionales de la web no son conscientes de lo complicada que resulta la lógica de sus sitios y aplicaciones para alguien externo, es decir, para la práctica totalidad de los usuarios. Esto sucede así porque no son capaces de verse desde fuera. Creen que su forma de ordenar las funcionalidades, los contenidos, los productos y servicios es clara, racional, y comprensible para todo el mundo. A veces incluso creen que es la única posible. Pero en realidad, cuando los usuarios llegan a su sitio web se encuentran con un auténtico “laberinto”.

El diseñador debe ser consciente de que su forma de ver y entender las cosas, su forma de ordenar la realidad, no tiene por qué ser compartida por los usuarios. Debe ser capaz de verse desde fuera para salir de sus esquemas mentales y acercarse a los del usuario.

Velocidad

La clave del éxito popular de la televisión reside, en buena parte, en que la web no puede superar la velocidad del mando a distancia. También resulta más rápido cambiar de estación de radio que preparar lo que queremos escuchar en nuestro i-Pod. Es decir: en términos de velocidad, los medios de comunicación tradicionales siguen siendo una referencia importante para el diseño de interfaz. Por eso podemos utilizarlos como mejores prácticas desde el punto de vista de la interacción física.

El éxito de Facebook y Twitter reside en que los mensajes son más rápido y directos, más sencillos de crear y enviar que mediante el correo electrónico. La conclusión es que los diseñadores del futuro tendrán que centrarse en agilizar los procesos, reduciendo el número de movimientos físicos necesarios. La clave puede estar, de nuevo, en el diseño de productos tradicionales: manillas, cajones, botellas de champú.

La belleza está en el interior

La experiencia de usuario se encuentra en el interfaz, no en la superficie. En vez de perder el tiempo discutiendo sobre si es mejor verde o amarillo, resulta mucho más importante centrarse en lo esencial: la interacción que ofrece el interfaz. Lo importante no es la apariencia visual, sino ofrecer al usuario lo que busca y lo que necesita.

Por fortuna, el cambio desde “lo que el director quiere” hasta “lo que el usuario necesita” está ocurriendo también en otros sectores distintos del diseño web: parte del éxito de la Wii y el Iphone reside precisamente en que son más fáciles y cómodos de utilizar que sus rivales.

Principales tendencias

– Estándares. Los estándares -por ejemplo, en las fuentes utilizadas- puede ser un gran paso adelante porque, cuanto más estandarizados se encuentren los elementos que componen la apariencia visual de un sitio web, más sencillo resulta su uso.

– CSS. Los diferentes entornos para el desarrollo de CSS se han convertido en una gran ayuda para los diseñadores.

– Librerías. La librería jQuery UI es otro de los principales apoyos para la labor de los diseñadores: incluye elementos de interfaz especialmente útiles, como formularios de registro, galerías de imágenes, etc.

Contra-tendencia

Los estándares nos ayudan a construir sitios web fáciles de usar en menos tiempo pero, como es lógico, también nos empujan hacia una homegeneización del diseño. Por eso es previsible que repunte una tendencia contraria, que reivindica los diseños diferentes, que tratan de destacarse del resto mediante un aspecto y una identidad de marca muy definidos.

¿Y tú? ¿Cómo crees que evolucionará el diseño web durante los próximos meses?