2 modelos de negocio freelance: la Economía de la Atención frente a la Economía del Monedero

monederoEn OnStartups nos explican la diferencia entre dos modelos de negocio muy diferentes: la Economía de la Atención y la Economía del Monedero. Evidentemente, son esquemas simplificados, pero pueden resultarnos muy útiles para analizar los pros y los contras de cada uno, y para elegir el que más nos conviene. Allá vamos.

La Economía de la Atención

La Economía de la Atención es quizá la que más éxito ha tenido entre los emprendedores web. Este es el funcionamiento típico:

1. Captar la atención del usuario.

2. Vender esa atención a otros

Consiste en llevar a un buen montón de usuarios hasta el sitio web para luego monetizar -transformar en dinero contante y sonante- esa atención a través, por ejemplo, de la publicidad (es decir, de la reventa de atención).

¿Por qué ha tenido tanto éxito este modelo entre las empresas que empiezan en Internet?

– Porque arrancar es más fácil

– Porque es más divertido

Lo entenderás enseguida cuando veas en qué consiste la Economía del Monedero.

La Economía del Monedero

En este modelo no se compite por la atención del usuario, sino por una parte de su monedero. Por su dinero, vaya. Para mucha gente, el problema de la Economía del Monedero es que hay que vender algo, y eso no siempre nos resulta agradable. Normalmente preferimos picar código, hacer traducciones, diseñar, pensar, escribir, e incluso barrer la oficina antes que ponernos a vender.

Por eso, muchas veces a los emprendedores web les seduce más la opción de incorporar Adsense… Todo parece más sencillo así, pero ojo: el mercado de la atención tiene sus dificultades. Vamos a verlas.

Problemas asociados a la Economía de la Atención

1. La atención del usuario es un bien escaso. La atención es limitada y está fragmentada. Cada vez resulta más complicado atraer la atención de los usuarios, porque el número de competidores -y por tanto de estímulos- sigue aumentando sin parar. Sin embargo, nuestra capacidad de atención permanece invariable. Puede que tengamos más dinero para gastar -que nuestro monedero esté más lleno- pero nuestra atención sigue siendo la misma.

2. La batalla entre el usuario y los anunciantes. En la Economía del Monedero, sólo tienes que satisfacer al usuario. Si el usuario necesita una aplicación, tú la construyes. Y si le gusta, ya está todo hecho. Pero en la Economía de la Atención no sólo tienes que contentar al usuario, atrayéndole hasta tu sitio web, sino que además tienes que satisfacer al anunciante, que es el que acaba pagando por esa parte de la atención del usuario.

Es una ecuación muy complicada, porque está atravesada por una contradicción: para satisfacer al anunciante, tienes que interrumpir cada vez más al usuario, de forma que preste auténtica atención a los anuncios. Es decir, la mejora para el anunciante -que es el que te paga- se traduce en una experiencia de usuario más incómoda.

Si estas molestias hacen que pierdas la atención del usuario, lo habrás perdido todo. Ya ves que hay que encontrar un equilibrio muy complicado.

3. La pregunta clave. Como hemos visto, el reto de satisfacer al usuario y a los anunciantes a la vez no es sencillo. Así que antes de elegir tu modelo -atención o monedero- puedes plantearte la pregunta clave: ¿qué problemas prefieres arreglar, los de tus usuarios o los de tu anunciante?

Puedes consultar el artículo original The Attention Economy vs. The Wallet Economy, publicado por Dharmesh Shah en OnStartups.