Estrategias freelance para hacer dinero en tiempo de crisis

hacer frente al temporal¿Se puede ganar dinero en tiempos difíciles? Sí. Según nos recuerdan en Harvard Business Publishing, hay compañías como McDonalds o Wal-Mart que suelen capean bastante bien el temporal. Son marcas reconocidas por ofrecer una buena relación precio/valor.

Normalmente, en tiempos de incertidumbre como los actuales, estas empresas consiguen aumentar sus ventas. Y aunque puede que sus beneficios no sean tan altos como en tiempos de bonanza, superan la crisis sin problemas. Otro ejemplo en esta misma línea sería el del vino de mesa Don Simón, que ha aumentado sus ventas en un 30%.

Es verdad que estos modelos, basados en precios muy ajustados, no son fáciles de aplicar al campo de actividad freelance. Pero siempre podemos extraer ideas y propuestas útiles para nuestro negocio. Vamos allá:

3 estrategias para responder a la crisis

Según explica el gurú del Marketing Phillip Kotler, podemos adoptar las siguientes estrategias para responder a la crisis:

1. Bajar los precios o crear una mejor relación valor/precio. Puedes bajar tus tarifas -aunque esta opción no suele ser la más recomendable- y también puedes crear diferentes promociones: descuentos, dos por el precio de uno, etc.

2. Introduce en tu oferta de productos y servicios una versión de bajo coste, en la que hayan desaparecido algunas funcionalidades o ventajas. Es posible que esta oferta low cost “se meriende” el resto de tus productos o servicios, pero eso es preferible a que sea la competencia quien devore tu oferta.

3. Añade ventajas adicionales a tu oferta estándar: puedes ofrecer envío gratuito, extensión de garantía, o facilitar la devolución del producto.

La seguridad como nuevo valor

En tiempos de crisis, la seguridad se vuelve un valor importante. Es algo que quizá deberías tener en cuenta a la hora de construir tu oferta de productos y servicios. Unos ejemplos: Bastantes compañías tratan de mitigar la incertidumbre y la desconfianza en el futuro inmediato -quizá el principal freno para las compras y la inversión- mediante estrategias que generan seguridad.

En esta línea, el fabricante de coches Hyunday se compromete a recomprar el vehículo en caso de que el cliente se quede sin trabajo. En España, son muchas las inmobiliarias que ofrecen un seguro por desempleo, o el compromiso de recomprar la vivienda si ésta baja de precio durante un plazo determinado. Quizá tú también puedes ofrecer a los clientes algún tipo de “garantía” -material o psicológica- para tus productos y servicios.

Ajusta tu oferta a las nuevas necesidades

Como ya hemos comentado, algunas de estas medidas son complicadas de trasladar a una actividad freelance, pero sí podemos quedarnos con la “esencia”. Por ejemplo, si algunos de nuestros clientes no pueden asumir un proyecto de 100 horas por un precio 50, podemos ofrecerles versiones reducidas -menos páginas, menos funcionalidades, menos extensión- por un precio menor. Es decir, podemos ajustarnos a sus necesidades específicas con un proyecto más reducido: 50 horas por 25. El cliente agradecerá nuestra flexibilidad y nuestra capacidad de adaptación. Y nosotros no perderemos el proyecto, y tampoco tendremos que bajar nuestra tarifa.

Cambiar sin perjudicar a los valores principales

La clave de cualquier de estas estrategias reside en no perjudicar a los “valores principales” de nuestra actividad. Si hemos conseguido llegar hasta aquí realizando un trabajo de calidad, ahora podemos aumentar las ventajas, podemos reducir la extensión, o incluso el precio, pero nunca podemos reducir la calidad. Eso significaría echar por la borda la imagen que hemos construido, y que ha hecho que nuestros clientes confíen en nosotros.

Flexibilidad y anticipación

Estamos hablando de dar “respuestas a la crisis”. Pero, ¿y si la situación de incertidumbre estuviese aquí para quedarse? La crisis económica no durará por siempre, pero la situación de cambio continuo puede que sí. Así que la única solución posible consiste en anticipar los cambios que vienen. Por eso debemos permanecer atentos no sólo a lo que está sucediendo -las demandas de nuestros clientes y potenciales, las herramientas tecnológicas que se están imponiendo, los nichos de mercado que se abren, las propuestas de la competencia- sino a lo que sucederá en el futuro.

¿Qué es lo que mis clientes demandarán el día de mañana? ¿Qué podría ofrecerles? Plantearse estas preguntas es el único camino para adelantarnos a los cambios. La buena noticia es que, como profesionales independientes, somos mucho más rápidos y ágiles que una empresa. Cambiar no es igual de fácil para una persona que para una organización completa.

Puedes consultar el artículo Making Money in Chaotic Times, publicado por Marshall Goldsmith en Harvard Business Publishing.