Consigue que tu espacio de trabajo sea un poco más VERDE

OficinaVerdeLos líderes mundiales han mantenido unas cuantas cumbres y reuniones para reducir el consumo de energía y la contaminación. Es casi seguro que ellos NO van a hacer su trabajo. Pero tú SÍ puedes hacer lo que está en tu mano para dañar lo menos posible al medio ambiente.

Hoy te proponemos 13 consejos prácticos que te ayudarán a construir un espacio de trabajo más verde, y que además te permitirán vivir y trabajar un poco mejor ahorrando dinero.

A grandes rasgos, estas son las claves:

– Consume menos

– Consume mejor

– Reutiliza

– Recicla

1. Revisa tu consumo actual

Revisa el consumo global en tus facturas de electricidad, gas, agua, etc. Prepara un pequeño plan de reducción del gasto y analiza los efectos en las facturas posteriores.

2. Una temperatura razonable

Mantén una temperatura razonable: 26 grados en verano y 21 en invierno. Simplemente trabajando con un jersey fino o una chaqueta puedes ahorrar mucho dinero en calefacción, y lo que es más importante, puedes echarle una mano al medio ambiente.

3. Aprovecha la luz natural

Orienta bien tu oficina -especialmente tu mesa de trabajo- para aprovechar al máximo la luz natural. Esta luz es mucho más cómoda para trabajar, y además te permitirá ahorrar energía eléctrica.

4. Utiliza bombillas de bajo consumo

Sustituye las tradicionales bombillas incandescentes -las de filamento- por lámparas fluorescentes compactas, conocidas como “bombillas de bajo consumo“.

Para producir la misma cantidad de luz, utilizan la mitad de energía. Además no dan calor, porque transforman casi toda la energía en luz. Cuestan más, pero duran hasta 10 veces más, emiten muchos menos gases de efecto invernadero y suponen un importante ahorro económico. La única controversia de estas bombillas de bajo consumo está en el mercurio que contienen.

En teoría la tecnología LED (diodo emisor de luz) ofrece unas prestaciones y un consumo todavía mucho más competitivos. Pronto llegará a la iluminación de las oficinas. Actualmente se utilizan en linternas, televisores o luces de coches.

5. No dejes los aparatos en stand-by (consumo en espera)

Este consumo inútil representa entre el 5% y el 16% del consumo de un hogar. Una impresora, por ejemplo, puede consumir en espera dos tercios de su consumo en marcha. También consume el cargador del móvil, incluso aunque el móvil no esté conectado en ese momento. Si el transformador está caliente, es que está consumiendo -desperdiciando- energía.

La receta para ahorrar, y para contaminar menos, es sencilla: desenchufa todos los aparatos que no se están utilizando. Una de las opciones más cómodas consiste en agrupar las tomas de varios aparatos en una regleta con interruptor. De esta forma, con un solo gesto podemos apagar el ordenador, el monitor, la impresora, el escáner, el cargador del móvil, etc.

6. Reduce de forma drástica el uso de papel

Ahora, gracias a los formatos digitales, resulta muy sencillo reducir el consumo de papel. Para empezar, ponte en contacto con tu banco y pide que dejen de enviarte las comunicaciones por carta. Archiva tus documentos en formato digital en vez de utilizar carpetas físicas, y utiliza sistemas de backup online.

7. Imprime solo cuando sea imprescindible

Imprime exclusivamente aquellos documentos que sean imprescindibles para tu trabajo (suelen ser muy pocos, casi ninguno).

Si no tienes más remedio que utilizar papel, que sea reciclado. Imprime por las dos caras.

Apuesta por impresoras con un menor consumo. Recicla los cartuchos de tinta. Si es posible, rellénalos.

8. Elige un mobiliario respetuoso con el medio ambiente (y con tu espalda)

A la hora de elegir los muebles de tu oficina, asegúrate de que no están hechos con maderas de especies protegidas.

Mira primero en rastros y mercadillos: reutilizar las cosas es una de las mejores formas de cuidar el medio ambiente.

Eso sí, cuida mucho la elección de la silla, porque tu espalda acabará pasándote factura.

9. Compra aparatos eficientes

Compra solo aquello que sea estrictamente necesario para realizar tu trabajo. Y antes de hacerlo, ten en cuenta la eficiencia energética de los aparatos. La diferencia puede ser muy importante. Piensa, por ejemplo, que un monitor CRT consume hasta 3 veces más que uno LCD.

10. Utiliza baterías recargables

En vez de comprar todas las semanas un paquete de pilas, utiliza pilas recargables. Solo necesitas un cargador muy sencillo y económico.

11. Evita los productos químicos agresivos

A la hora de pintar tu casa/oficina, utiliza materiales que no tengan elementos químicos agresivos. Algunas pinturas emiten compuestos orgánicos volátiles, gases que pueden resultar tóxicos, y que generan problemas de salud: migrañas, problemas en la piel, etc. Lo mismo ocurre con algunos productos de limpieza.

La Wikipedia lo explica así: “Muchos compuestos orgánicos volátiles se usan comúnmente en disolventes de pintura y de laca, repelentes de polillas, aromatizantes del aire, materiales empleados en maderas, sustancias en aerosol, disolventes de grasa, productos de uso automotor y disolventes para la industria de lavado en seco”.

12. Andando, en bici o en transporte público

Esta es la gran ventaja de los freelance: que pueden trabajar desde casa, y así evitan los desplazamientos irracionales, con atascos, esperas, nervios, y toneladas de contaminación vertidas al medio ambiente.

Si tienes que salir de tu casa/oficina, intenta prescindir del coche. En muchas ocasiones puedes ir andando -si tu destino está cerca-, en bicicleta si está un poco más lejos, y en transporte público.

Además, después de estirar las piernas te sentirás mucho mejor física y mentalmente. Todo son ventajas.

13. Pon unas cuantas plantas en tu vida

Las plantas tienen un impacto psicológico muy positivo: le dan a tu oficina un aspecto más orgánico y natural. Si no quieres complicarte la vida, puedes elegir plantas sencillas de mantener: cactus, aloes, etc.