5 proyectos personales que te ayudarán a superar los parones de trabajo

atascoLa carga de trabajo no siempre es la misma y, evidentemente, hay ocasiones en las que podemos quedamos sin proyectos. Las razones suelen ser variadas: la coyuntura general es mala y el mercado no se nueve, nuestros clientes habituales están concentrados en otras actividades y no dan señales de vida, hay retrasos en la aprobación de presupuestos, etc.

El caso es que el trabajo no llega y, “aparentemente”, no tenemos nada que hacer.

Ante esta situación podemos meternos en la campa y pasar la mitad del día durmiendo, o podemos entrar en “modo pánico”, convencidos de que nuestra carrera profesional se acerca a su fin… Pero afortunadamente existen opciones mucho más útiles y recomendables. Por ejemplo, aprovechar ese tiempo para realizar proyectos personales que darán impulso a nuestro negocio y nos ayudarán a superar el parón.

Estas son nuestras propuestas:

1. Elabora tus casos de éxito

Selecciona los proyectos más interesantes que has realizado y elabora un pequeño resumen con información útil para comunicar la experiencia: cuál era el reto, cómo lo resolviste, cuál fue el resultado final y por qué el cliente quedó satisfecho. Añade un buen apoyo gráfico para hacer el documento más atractivo. Si es posible, pide permiso a tus clientes para utilizar algunas de sus declaraciones. Eso concederá credibilidad a los casos de éxito.

No hace falta que sean demasiado extensos. Tampoco necesitas ser un escritor para elaborarlos. Si ves que te cuesta ponerte a teclear, grábalo en audio y transcríbelo y retócalo después. Lo importante es que puedas utilizar ese material para convencer a tus clientes potenciales de que tienes experiencia real, y de que tu trabajo es excelente.

Cuelga los nuevos casos de éxito en tu web, y añádelos a los currículums, portfolios y dosieres que entregas a tus posibles clientes: una buena experiencia es el argumento más convincente.

2. Actualiza tu web y tu blog

Durante los períodos de trabajo intenso siempre pensamos: “me vendría bien un poco de tiempo para actualizar la web y escribir unos cuantos posts que tengo pendientes”. Pues bien, ese momento ha llegado, así que aprovéchalo. Piensa que tu web y tu blog pueden ser las mejores puertas de entrada para tus posibles clientes.

Revisa tu sitio web, y valora la posibilidad de darle una vuelta al diseño. Ya sabes que, con el tiempo, lo que en su momento fue rompedor, hoy puede tener un aspecto envejecido. Actualiza muy especialmente toda la información de contacto y el material promocional: los casos de éxito, tu currículum, etc.

Puedes diseñar y ejecutar una pequeña estrategia para mover tus artículos por la Red. Si escribes algo realmente interesante sobre tu campo de especialización, puedes enviarlo a blogs y revistas para obtener tráfico y reconocimiento por parte de la comunidad. Con un poco de tiempo, todas estas acciones pueden transformarse en nuevos clientes.

3. Realiza el proyecto que siempre has querido hacer

Todos tenemos en mente algún proyecto que nos encantaría realizar, pero que la mayor parte de las veces no coincide exactamente con las necesidades y las demandas de nuestros clientes. La buena noticia es que ahora tienes la oportunidad de llevarlo a cabo.

Según su orientación, ese proyecto te permitirá adentrarte en un campo nuevo, desarrollar tu creatividad, especializarte en una nueva tecnología, ayudar a una asociación sin ánimo de lucro, etc. Lo que está claro es que podrás hacer las cosas a tu manera, algo que no siempre resulta sencillo cuando trabajas para un cliente concreto.

Desde luego, podrás incluir esa experiencia en tu curriculum.

4. Actualiza tus conocimientos con un plan de formación

Los programas, las tecnologías, las tendencias y los enfoques de negocio van cambiando a medida que pasa el tiempo. A menudo echamos en falta un poco de tiempo para realizar un curso que necesitamos, o para reciclarnos por nuestra cuenta con la información disponible en Internet.

Un parón es un gran momento para ponerse al día, así que aprovéchalo. Diseña un pequeño plan de estudios y ejecútalo. Esos conocimientos te permitirán, más adelante, abordar proyectos nuevos para los que antes no estabas capacitado. Así podrás llegar a un número mayor de clientes.

5. Explora nuevas actividades y nuevas fuentes de ingresos

La necesidad suele aguzar el ingenio. Si tienes el cupo de trabajo bien cubierto, es difícil que te dediques a buscar nuevas formas de conseguir ingresos. En cambio, si tienes un poco de tiempo, puedes reflexionar e innovar hasta encontrar nuevas oportunidades que hasta ahora habían pasado desapercibidas para ti.

Por ejemplo, puedes:

– lanzar una pequeña campaña de marketing entre clientes potenciales

– crear tus propias librerías de iconos

– escribir un manual útil sobre una disciplina concreta

– inscribirte en una nueva red social profesional

– impartir algún curso sobre tu especialidad

– preparar tus propuesta para concursos abiertos

y un larguísimo etcétera.

Estas son solo algunas ideas. Seguro que a ti se te ocurren muchas más.

Cuando quieras darte cuenta, el parón habrá concluido y tendrás que dedicarte, de nuevo, a los proyectos de tus clientes. Entonces ya no tendrás apenas tiempo para tus proyectos personales, así que aprovecha la oportunidad.

Puedes consultar el artículo Five Personal Projects That Will Help You Find Clients, publicado por Lexi Rodrigo en FreelanceFolder.