Los 10 errores típicos del profesional freelance

obstáculos1. Dejarse seducir por las grandes cifras de un proyecto

Aunque a primera vista la cantidad económica resulte apetitosa, un proyecto de muchas horas también puede ser ruinoso. No te olvides nunca de dividir el presupuesto entre las horas de trabajo, para comprobar que el proyecto es realmente sostenible.

2. No formalizar los acuerdos

No siempre resulta imprescindible apoyarse en un contrato formal para realizar los proyectos. Al fin y al cabo, esto ralentiza los trámites y puede hacer menos fluida la relación con los clientes. Pero sí conviene que el acuerdo esté siempre muy claro para las dos partes. Por eso resulta muy útil recoger el acuerdo por escrito, aunque sea mediante un simple email. De esta forma reducimos el riesgo de sorpresas, malentendidos y repentinos cambios de opinión.

3. Incumplir los plazos comprometidos

No te comprometas a algo que sabes que no puedes cumplir. En cualquier relación, comercial o de cualquier tipo, resulta imprescindible cumplir los compromisos, porque esa es la base de la confianza que nuestros clientes -actuales y futuros- depositan en nosotros. Sin confianza, el trabajo se llena de barreras, controles y sospechas. En otra palabras, se vuelve realmente complicado y poco operativo.

Si crees que no vas a poder acabar el trabajo en la fecha solicitada por el cliente, es mejor que lo digas cuanto antes. De lo contrario, la entrega se convertirá en una trampa sin escapatoria.

4. No tener un método claro para realizar presupuestos

Tienes que saber cuánto debes cobrar en cada caso, de lo contrario:

1. No conseguirás transmitir confianza al cliente, que espera un profesional con las ideas claras, y un método serio para estimar el alcance y el precio de los proyectos

2. Acabarás aceptando proyectos por menos dinero del que necesitas ingresar para seguir adelante con tu actividad. (Si intentas cobrar de más te darás cuenta enseguida porque, en la mayor parte de los casos, los clientes no aceptarán tus propuestas).

5. Gastar antes de tiempo los fondos asignados al pago de impuestos

Esta es una lección que la mayor parte de los profesionales aprenden enseguida: cuando ingresamos una factura, lo más conveniente es conservar íntegra la parte correspondiente al pago del IVA. Si nos gastamos ese dinero antes de tiempo, cuando llegue la hora de realizar la declaración trimestral podemos encontrarnos en un auténtico aprieto…

Por eso también es recomendable mantener un pequeño fondo de reserva que nos permita hacer frente a los imprevistos.

6. Descuidar la promoción y la búsqueda de nuevos clientes

No conviene bajar la guardia, porque es imposible saber cuál será nuestra situación en unas semanas. En tiempos de bonanza, los proyectos se acumulan, y parece que no tiene sentido dedicar tiempo a reforzar y extender nuestra “marca personal”. Sin embargo, ésta es una tarea realmente importante, como tendremos ocasión de comprobar cuando el trabajo escasee y necesitemos encontrar nuevos clientes…

La buena noticia es que no necesitamos dedicar demasiado tiempo a la promoción. En principio, basta con mantener una cierta presencia online: actualizar con frecuencia nuestro sitio web, nuestro blog y, por supuesto, nuestra carpeta de “experiencias profesionales”. También resulta muy útil mantener el contacto con nuestros clientes anteriores, para que sepan que “seguimos en el negocio”, y que estamos dispuestos a ayudarles cuando lo necesiten. Esta es una de las principales funciones de las newsletters y boletines informativos.

7. Elegir un compañero de viaje poco adecuado

La mayor parte de los freelancers trabajan por su cuenta, pero esa no es la única opción disponible. También cabe la posibilidad colaborar con otros profesionales, o incluso emprender un proyecto conjunto de largo alcance. Desde luego, puede ser una excelente fórmula para aprovechar sinergias, y para explorar nuevos campos de actividad. Pero conviene tener en cuenta los riesgos que asumimos al depender, en buena parte, del trabajo y el compromiso de otras personas.

Si nuestro compañero de viaje tiene objetivos muy diferentes, y además su forma de realizar el trabajo es irreconciliable con la nuestra, la alianza puede convertirse en un gigantesco problema. Lo más grave es que el impacto puede dejarse notar en nuestros clientes. Si nuestro socio no está a la altura de las expectativas, el cliente nos hará responsable también a nosotros.

8. Desaprovechar los recursos gratuitos de la web

Son muchas las tareas asociadas a la actividad de un freelance. Afortunadamente, en la Red podemos encontrar recursos gratuitos -o casi- para realizar prácticamente todas ellas: gestión de tareas, generación de facturas, aplicaciones de contabilidad, almacenamiento online, gestión de documentos, trabajo compartido, etc. No aprovechar todos estos recursos significa renunciar a un considerable ahorro de tiempo y de dinero.

9. No buscar ayuda cuando la necesitas

Si tienes un problema, debes buscar una solución. Y si tú solo no eres capaz de encontrarla, debes buscar ayuda. Es algo normal. Todos necesitamos ayuda en un momento puntual. Lo importante es que seas consciente de las opciones disponibles.

Si estás desbordado de trabajo y conoces a algún profesional de confianza, puedes pasarle alguno de tus proyectos (incluso puedes subcontratarlo, aunque solo si te ves con fuerzas suficientes). Tanto tu compañero como tu cliente te lo agradecerán y acudirán a ti la próxima vez.

Si te ves incapaz de llevar las cuentas y pagar los impuestos asociados a tu actividad económica, puedes solicitar los servicios de un gestor. Si necesitas un buen consejo, o formación sobre un tema concreto, puedes buscar ayuda en los foros y blogs especializados. Y un largo etcétera.

Antes de desesperarte, piensa en dónde puedes encontrar la ayuda que necesitas.

10. Tropezar varias veces en la misma piedra

Dicen que tropezar dos veces en la misma piedra es típico del ser humano. Es posible que sea así, pero desde luego sería interesante no tropezar una tercera vez. Lo importante es tomar nota de nuestros errores para intentar poner los medios necesarios, de forma que no vuelvan a repetirse. Cuando algo no funciona, es importante descubrir por qué. Una vez localizado el origen del error, hay que descubrir cómo podemos evitarlo y, por último, hay que aplicar las medidas necesarias para que no vuelva a ocurrir (o, al menos, para limitar al máximo la probabilidad de que ocurra).

¿Cuáles son, según tu experiencia, los errores más comunes de la actividad freelance?

Si todavía quieres más, puedes consultar el artículo 26 Common Freelancing Mistakes to Avoid, publicado por Laura Spencer en FreelanceFolder.